martes, 21 de junio de 2011

Conciertos:Asia, Sala La Riviera- Madrid-14-06-2011

De forma sorpresiva, gracias a RAMONAL, nos decidimos a ir a ver a uno de los más grandes dentro del incomprendido AOR, ya que no hay duda que si se hiciese un Big Four del género, muy posiblemente el cartel podría ser JOURNEY, FOREIGNER, ASIA Y TOTO, y eso vino a corroborarlo la escasa entrada, que siendo generosos, podríamos decir que habría media entrada, lo que sin duda se agradeció, ya que se pudo disfrutar del concierto sin agobios y degustándolo con tranquilidad.

Con cinco minutos de retraso, se apagaron las luces y con una intro pregrabada, comenzó a emitirse en una pantalla detrás unas imágenes de acompañamiento, tónica constate a lo largo del concierto, para poco después salir los cuatro genios de un lateral del escenario, enfundarse sus instrumentos y comenzar con “I Believe”, de su nuevo y gran trabajo “Omega”, recibida un tanto fría por parte de los asistentes, siendo acompañada por el primer clásico “One time will tell”, que ya nos hizo desperezarnos y “Holy War”, donde el Sr. Carl Palmer terminó de meternos a todos en el concierto con una impresionante demostración de lo que es tocar la batería, y es que señores y señoras en mi vida he visto algo igual, vaya alarde técnico, fue sin duda el gran protagonista del concierto, captando la atención de todos nosotros a lo largo de concierto, y eso que el resto del grupo, tampoco son unos aficionados, estamos hablando de Steve Howe, John Wetton y Geoffrey Dwones, músicos que han marcado e influenciado a varias generaciones. Decir que no se si fue problemas de sonido, pero las teclas de Dwones estuvieron bastantes escondidas a lo largo de concierto. Después de la primera gran ovación para Palmer, el concierto continuó con otro de los temas de su último trabajo y que fue muy bien recibido, como fue “Throug my veins”, y aprovecho para decir, que “Omega” es un gran disco. El siguiente tema fue “Never Again” de su anterior trabajo y que ya empieza a ser un clásico. Después nos quedamos con el Sr. Howe marcándose un pequeño solo acústico que fue de agradecer también, seguido del lucimiento de Wetton y Dwones, interpretando a capela y teclado Don´t Cry, con la participación del público asistente, y nuevo clásico con “Wildlest Dream”, continuando ya con Open your eyes, End of the World y The Heat Goes On, donde ya se empezaba a intuir que sería el turno del solo de Carl Palmer, y efectivamente así fue, y por Dios, que solo, aún estoy en shock de lo que pudimos ver, impresionante los malabarismos que es capaz de hacer con las baquetas, tocando los crash por arriba, por abajo, con una baqueta y la otra encima, con una mano, con dos, dando un golpe con la bola de la baqueta y el siguiente con la parte de atrás, es decir, todos los malabarismos que se puedan a uno ocurrir y, con un control absoluto de la situación. Sin duda, ver a Palmer tocar la batería ya merece la entrada. Al finalizar portentosa exhibición, aquello casi se vino debajo de la impresionante ovación que se llevó, y sin duda merecida, para dar paso a unos de los grandes clásicos “Soul Survivor”, que apenas pude disfrutar porque aún no había asimilado lo que acababa de contemplar, y creo que no fui el único, ya que la sensación y caras de perplejidad entre los asistentes era la tónica más común, que cristalizó en una cerradísima ovación al final del tema para liberar tal tensión. El concierto se cerró con un gran “Heat of the moment”, y ya con todos nosotros entregados a lo que fue un concierto con mayúsculas, cierto que el triunfador absoluto fue Carl Palmer, pero no hay que obviar al resto de la banda, que como ya he dicho con anterioridad, son historia viva del ROCK con mayúsculas, lástima que apenas tenga el reconocimiento en España que se merecen, pero por desgracia, así es, el rock tiene escaso reconocimiento, si no sale por la tele, y el AOR en concreto más aun, por lo que a los que nos gusta este estilo pocas oportunidades tenemos de disfrutar de las grandes leyendas del género, ya que visto la escasa repercusión que tiene, entiendo que tampoco los promotores se arriesguen a su contratación. Una lástima.

En resumen, impresionante concierto, con unos señores profesionales, músicos con mayúsculas, que no necesitan correr mil kilómetros en el escenario, ni maquillarse o traer un mega montaje para trasmitir felling y ofrecer un espectáculo grandioso. Recomiendo a todo el mundo, si vuelven, ir a ver a estos genios, especialmente a Carl Palmer, que sin duda es impresionante y ya solo verle como toca su instrumento merece la pena y se amortiza con creces cualquier entrada, porque es sencillamente estratosférico, nunca he visto nada igual sobre un escenario y dudo que vuelva a verlo, porque sin duda no tengo palabras para expresar la impresión que me causó tremendo mago y que aun estoy tratando de interiorizar.

1 comentario:

David Ruiz Gómez dijo...
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